martes, 29 de junio de 2010

Lección pedagógica desde la teoría del caos, expectativas y energías para nacer

La idea central de este escrito es ¿como construir un reto qué nos permita navegar hacia el mismo destino donde se dirigen las nubes? No se quiere entonces un plan de actividades, ni una ruta segura, por el contrario, menos que predecir la ruta, lo que queremos es pulir unos buenos lentes para circular a través de la incertidumbre y hacernos desde ella un recurso de autoformación y formación.

Desde el entorno social que nos acompaña, se perfilan otros aventureros que circulan por estos predios y se puede hacer algún contacto con ellos para unificar o diferenciar fuerzas, lo que no podemos hacer es convertirlos en guías o adversarios, o convertirnos en eso, pues entonces devaluamos el sentido de la aventura que reside en cada acto creativo.

Circular en el mundo educativo es navegar por el centro de las corrientes sociales que constituyen en un momento y cultura determinados la percepción de la realidad.

El poder, lo ciudadano, la religión, la política, lo económico, la filosofía y la ideología son marcas testigos de los umbrales de hasta donde tenemos que interpretar para poder lograr al hombre que creará los escenarios que impulsarán las dinámicas del futuro.

Me esmero en esta categoría, para dejar clara la idea de que la educación no es un proceso de socialización para sostener el orden existente, sino que es una fuerza renovadora de la sociedad, proponiendo constantemente la creación de un nuevo orden.

Esta figura puede producir una falsa interpretación, en donde el presente se convierta en futuro, siendo que lo realmente sano para la sociedad y los miembros que la habitan en un momento determinado es que el futuro se convierta en presente.

Este axioma debe aplicarse a todas las entidades sociales, para en consecuencia obtener la riqueza invalorable que representa el intangible de la creatividad social como activo principal de los recursos para el desarrollo.

Centrados en estos parámetros, debemos comenzar en este texto por intentar desglosar, aunque sea discretamente, la conformación filosófica de la sociedad en la que estamos produciendo nuestras ideas, la que nos proporciona la atmósfera y la alimentación intelectual que nos permite participar en el mundo del conocimiento.

La sociedad en la que vivimos actualmente desprende sus explicaciones y por lo tanto sus tratamientos mentales desde una encrucijada filosófica que está marcada: por una parte por la ya conocida filosofía positivista y por la otra por la filosofía postmoderna, como respuesta emergente para resolver o explicar las realidades que nos están tocando vivir o protagonizar.

La filosofía positivista se desprende desde los postulados de Augusto Comte en la mitad del siglo XIX y surge como respuesta a los agudos acontecimientos que se concentran en el primer tercio de aquel siglo. Sus postulados se basan en lo que él llamó la explicación material de las cosas, una epistemología que desprendida de las explicaciones de las ciencias naturales intenta trasladar el mismo método a los fenómenos sociales.

La aparición en 1844 del texto de Comte “Discurso sobre el espíritu positivo” coincide con las grandes revueltas sociales que dieron al traste con algunas monarquías europeas, la disolución de los lazos coloniales entre Europa y América, la aparición de teorías naturales como “Ensayo sobre el principio de la población” de Thomas Malthus en 1798 y “El origen de las especies” de Charles Darwin en 1859.

La educación heredada por nosotros, que es el tema que nos reúne, pasa entonces por todos estos movimientos, filosóficos, sociales y teóricos y se acomoda a las prácticas que la sociedad impone.

Una sociedad que viene desde los temores religiosos, o lo que Comte llamó el primer estadio y desde las explicaciones abstractas como el idealismo y que Comte llamó el segundo estadio. Esta explicación viene dada desde una de las grandes urbes europeas, por un habitante que como todo parisino de la época vive en la capital del hacinamiento urbano, pero que también es un lugar donde la tradición de La Sorbona patrocina el nacimiento de nuevas expresiones filosóficas escritas con tinta, mientras que la población llana escribe con sangre y fiebre las mas crudas expresiones sociales.

Así coinciden en esa ciudad las exquisitas líneas de la novela filosófica “El Emilio”, texto base por un buen tiempo de la filosofía educativa que se desparramó por buena parte de Occidente, casi al mismo tiempo que la población se levantó contra el poder monárquico, protagonizando la toma de la bastilla y dando paso a la asamblea nacional francesa, en donde Jacobinos y Girondinos desperdiciaron el génesis de la democracia europea para caer en el golpe de estado del 18 Brumario liderizado por Napoleón Bonaparte.

En lo educativo hay que apuntar que en el desarrollo de la teoría pedagógica, luego de Rousseau, destacan entre otros sobresalientes: desde suramérica Simón Rodríguez y su concepto de educación popular y para el trabajo en el primer tercio del siglo XIX, desde Italia la médico María Montessori con su “Método de la Pedagogía Científica” en 1909, desde Estados Unidos el psicólogo Jhon Dewey con su corriente de educación humanística plasmada en “Educación y Democracia” en 1916, desde la misma Francia Émile Durkheim, con su obra “Educación y sociología” publicada post morten en 1917, desde Suiza Jean Piaget con “La relación entre la inteligencia y la afectividad en el desarrollo del infante” en 1954 y “La Teoría de Piaget , monografías sobre infancia y aprendizaje” en 1970, desde Brasil Paulo Freire con “Pedagogía del Oprimido” y su pedagogía crítica y de acción social también en 1970 y finalmente desde Rusia Lev Vigotski con su “Pensamiento y lenguaje” publicado post morten en 1978 casi 50 años después de su muerte.

Basado en estas tendencias es que se configura la filosofía educativa que nos determina, la cual debemos poner en duda para poder desestructurar los hilos conductores del piloto automático social que llamamos sentido común y que aplicamos por inercia o comodidad sin darnos cuenta de que el pasado se nos vuelve presente y futuro.

La ceguera frente a la necesaria renovación en todos los ámbitos humanos, puede incluso llegar a justificar la conservación de los viejos paradigmas como un acto en donde la antropología cultural originaria nos protege de los cambios sociales vertiginosos que propician los medios de comunicación como nuevos actores del modelaje social, o más extremos aún, acudir al pasado para derrocar los controles y poderes del presente, tal como ocurre en la Venezuela del siglo XXI.

Esta titánica tarea de rehacer la educación ocurre en el marco del mundo real y por lo tanto puede ser y es colonizada por todos los intereses que hacen vida en la civilización humana, el cuidado del docente en este sentido es poner en su exacto lugar a todos los intereses participantes y centrarse en el objetivo que debe inspirar a la educación.

Las amenazas más exquisitas en este sentido son algunas formas de la política, la economía y la religión entre otras y los aliados más importantes son las mejores expresiones de la filosofía y la pedagogía también entre otras.

Tal como lo sugiere el título de este texto, dedicado a las energías para nacer hacia el futuro, existe en estos momentos la opción de la filosofía emergente de la postmodernidad, con la cual a juicio de quien escribe podemos crear estupendos instrumentos de trabajo para asumir una acción educativa autónoma y creativa.

La postmodernidad es la respuesta teórica a los desmanes que vivió el mundo después de la segunda guerra mundial y las demostraciones de destrucción que cada uno de los bandos en pugnas tenía para someter al contrario. Tanto el mundo militar como el político entendieron que la única fórmula de paz duradera era impedir la acumulación de poder en élites gobernantes y para ello la más sólida salida era un ampliado y eficiente sistema educativo, capaz de de desmoronar la roca del poder y convertirla en la arenisca que Michel Foucault llamó las micro estructuras de poder.

La postmodernidad es también la respuesta al desgaste de la razón moderna que las élites intelectuales y del poder montaron a partir de “El discurso del método” de René Descartes de 1633, la “Crítica de la Razón de Pura” de Inmanuel Kant de 1781 y del “Discurso sobre el espíritu positivo” de Augusto Comte cincuenta años después, entre otros títulos concluyentes a la síntesis de la modernidad.

Terminada la guerra, las élites de poder y las élites intelectuales estaban obligadas a huir hacia delante y buscar en el futuro las soluciones de los problemas del presente, en el caso de la filosofía esto ocurrió con un movimiento intelectual contestario a la filosofía moderna, nacido de una multifonía de espacios de creación intelectual y de los nuevos estatutos y divisorias nacionales, dando al movimiento un perfil tan caótico como el caos y la incertidumbre que propugna.

Aunque es usado ubicar el origen de la postmodernidad en la arquitectura, el arte y las letras, quien escribe prefiere establecerlo desde Ilya Prigogine, premio nobel de química 1977, precursor de la teoría del caos a partir de sus estudios sobre la termodinámica y su conclusión sobre las estructuras disipativas.

Habida cuenta, que la categoría disipativa es componente fundamental de la teoría del caos, aparece como prudente explicar que se entiende por disipación de acuerdo al juicio de Ilya Prigogine quien en este caso inspira la categoría.

Una estructura disipativa es aquella que cuando entra en contacto con el entorno se hace a él de tal forma que ya nunca más será la misma, esto quiere decir que la relación de esa estructura con otra es irreversible para todas las estructuras comprometidas.

Cuando una estructura de pintura negra se une a otra de pintura blanca y se obtiene una nueva estructura de pintura gris, tanto la blanca como la negra se han disipado, debido a la condición irreversible.

La cuestión se hace más compleja cuando hablamos de estructuras dinámicas, digamos un remolino, el funcionamiento de un motor o la vida misma, entonces la clave está en la entropía que se genera entre el aporte y desgaste de la energía.

Tanto más equilibrio existe, menos entropía y más ordenada es la estructura, tanto menos equilibrio, más entropía y más disipativa es la estructura. La conservación o rescate de la entropía de los cuerpos es lo que produce la condición impredecible y en consecuencia para el manejo del asunto se requiere de la teoría del caos.

Para verlo en la sociedad en que vivimos y en el ámbito de formación que nos reúne en este texto, puedo dirigirme al concepto de opinión pública e indicar que ella es una síntesis producto de la carga de entropía de todas las estructuras confluyentes que la componen, así la familia y su modelaje, la vecindad y sus diálogos, la escuela y sus enseñanzas, las iglesias y sus predicas, los sectores productivos y su lucha por los recursos, los medios de comunicación y sus representaciones y las entidades públicas y sus actos y formulaciones, poseen una carga energética de alta capacidad de trabajo o alta entropía y debe generar una conclusión -la opinión pública- que para nada debe ser final y que como puede estar continuamente alimentada por las entidades descritas, jamás se estabiliza, sino que por el contrario se disipa.

Cuando esto ocurre y la opinión pública se convierte en un agente de transformación social, entonces hemos creado la sociedad civil y todo el circuito de la termodinamia social vuelve a comenzar, la opinión pública convertida en sociedad civil se convierte en el aire, el agua y la presión del remolino, en la gasolina del motor o en el sol que nos da la vida.

Si la opinión pública se convierte en el producto final, la energía en ella solo la alimenta en sí misma, mas no es capaz de dar movimiento y por lo tanto se obtiene el equilibrio sumiso, el silencio, la opresión.

Nuestra misión entonces como docentes dinamizadores de los ciudadanos que construirán el futuro, es intervenir esa opinión pública para convertirla en sociedad civil y cargar de sentido de cambio social a la dinámica social. Esto es definitivamente otra visión de la educación, una que va más allá de la vieja visión “estudia para seas alguien el día de mañana” y nos invita a decir “estudia para que construyas el día de mañana”

El filósofo Jürgen Habermas desde la teoría crítica post estructuralista, concibe a la opinión pública como un debate que se delibera sobre las críticas y propuestas de diferentes personas, grupos y clases sociales dentro del espacio público, pero agrega Habermas que ésta puede ser estabilizada o controlada por la razón, lo que yo traduzco en consecuencia como perdida de entropía y cosificación, para entrar en declive o en el equilibrio no deseado para una dinámica social.

En esta cosificación puede participar la comunicación interesada de lo económico, conocida como publicidad, las expresiones extravagantes de los grupos marginados o incomprendidos como el movimiento gay o la vanguardia del arte moderno, la comunicación manipulada de la política que llamamos propaganda, la enseñanza vacía de valores de una escuela devaluada que llamamos instrucción, el modelaje fingido, superficial o vacío de interés fraterno de la familia desconfigurada que se convierte en una unidad material proveedora o mal proveedora de alimentos y cobijo, de unos medios de comunicación alterados por el poder político o económico que cambian el sentido de la verdad y la libertad en la lucha por su superviviencia material, de unas iglesias distraídas del sentimiento profundo del hombre en su constitución espiritual, de un sistema productivo que equivocado en sus valores originarios confunde al hombre con otro recurso productivo o unas instituciones estadales y gubernamentales contaminadas por la supervivencia política del partido o élite gobernante, que se dedican apenas a emanar mensajes de sumisión depredadora de la creatividad y el riesgo, asesinando entre todos y antes de nacer a los alimentos intelectuales necesarios para que la sociedad alcance el futuro.

Para todos estos peligros necesitamos una sociedad que funcione con abundantes energías sociales, cargada de entropía, diseminada por el caos y produciendo estructuras disipativas que garanticen el acercamiento al futuro.

La línea de deseo, o para decirlo en el mismo lenguaje químico en el que me estoy sosteniendo, la atmósfera de deseo que se busca es la autonomía personal, la libertad consciente, la participación con herramientas adaptadas para la época y con cultura de amplio espectro que permita verificar los colaterales de la participación social que cada individuo debe tener.

Ahora bien, las amenazas más importantes vienen de las desviaciones de la política, la economía y la religión en el logro del interés educativo autonómico, libertario y creativo del ciudadano.

Sucede que las tres amenazas señaladas tienen en común el interés por la membresía como base de sustentación de su existencia primero, y de su preponderancia después. Por lo tanto las tres entidades acuden a la herramienta educativa para ganar adeptos.

El caso es que en realidad no hay otra forma de ganar adscripciones que no sea a través de la conciencia que sobre un asunto otorga la educación, pero tiene que ser una educación que parta de la ética de que el educando está conociendo algo que puede tomar o rechazar.

Esta modalidad educativa, más que una enseñanza o un aprendizaje, debe ser una voluntad que nace del saber general del individuo y el interés particular que se puede cultivar sobre el asunto. Eso es sustancialmente diferente al resto de los aprendizajes, pues el familiar, vecinal y parte del escolar cubren el espacio valórico, el cual es de llenado obligatorio para la existencia, mientras que los aprendizajes de orden conceptual y operativos en los que se especializa la escuela en todas sus formas y niveles son de suscripción básica y diferenciada y se usan para poder enfrentar con propiedad el espacio social en el que a cada individuo le tocará participar. En todo caso todos estos actos educativos no conducen a una adscripción sino a una competencia para participar, ya sea en lo valórico general social o en lo operativo segmentado o especializado dentro de las mismas exigencias que establece la realidad social.

La política y la economía son dos atributos teóricos que configuran en la actualidad a ideologías que tienen tomado el sistema de educación de los ciudadanos para ganar adscripciones y obtener las prebendas propias de la demostración del interés por aumentar la membresía a las diferentes opciones de las modalidades existentes.

La acción ideológica, casi alienante para convencer a los sujetos del apego a fórmulas políticas y/o económicas que sostienen o ganan el poder de controlar las sociedades, sus recursos o la acción social, que en forma más sutil constituyen la simpatía por un modo político o de producción determinado, con los cuales se garantizan la hegemonía o las ganancias de la élite que controla los medios políticos o de producción, son las dos amenazas más poderosas que se ciernen hoy en día sobre la educación.

La religión o mejor dicho el trabajo de las iglesias, el cual también es propagandístico, actualmente, a excepción de los estados islámicos y judios, ha bajado la presión sobre las escuelas y se ha convertido en una opción posible de ser manejada por la familia representante e incluso la escuela, con respeto a la diversidad religiosa y la intimidad de fe cada individuo.

Contrarrestar la alienación político-económica que corre a través del poder como dimensión más interesada en el control que en el progreso personal es una misión ineludible del docente, por lo tanto tenemos que cultivarla primero en nosotros los formadores de docentes y luego en los docentes que multiplicarán en el espacio, esta misión social.

Pero el reto no se queda en conseguir ese perfil docente, pues al momento de él salir de la incubadora formante será atropellado por las energías equivocadas de la alienación político – económica que campea en los escenarios escolares y en el sentido común de docentes, representantes, comunicadores sociales, empresarios y gobernantes, confiscando el discurso y la acción renovadora a tal punto que nuestro egresado se enfría, se equilibra con esa cultura dominante y pierde la fuerza entrópica que puede determinarlo a luchar por largas jornadas.

Por esta razón, nuestro reto curricular tiene que saltar el límite de los 50 ó 55 cursos que debe aprobar nuestro egresado y tiene que incluir además el trabajo directo con la gente, convirtiendo al docente en un perturbador de la sumisión de la opinión pública, calentando esa energía para otorgarle fuerza entrópica capaz de realizar trabajo transformador.

Las confusiones actuales, producto de la alienación que cultiva el sistema de poder para entronizar el o los capitalismos y el o los socialismos, son la base del problema educativo y por ende del problema social. El secuestro de la libertad de la gente apresando sus conciencias es el centro de las pobrezas, la principal necesidad de la gente recordando a Manfred Max Neff en su texto “Economía Descalza” no es el tener, sino el entender y participar.

De ahí se desprende todo, al momento que las sociedades se dedican a crear satisfactores para estas necesidades la sociedad progresa y se desarrolla, sin entender por estas categorías la cantidad de edificios y autopistas existentes, sino la cantidad de ciudadanos de calidad que pueden convivir en esa nación.

Los casos de Noruega, Suecia, Suiza y otras naciones europeas, en donde el socialismo se basa en la calidad de la gente y los satisfactores que exigen o se generan, sirven para alimentar este planteamiento como válido, o al menos como soñable para nuestra sociedad.

11 comentarios:

  1. Lección pedagogica desde la teoría del caos
    La teoría del caos hoy día, lo vive, el Pedagogico de Maturín.
    Es triste que esta altura la universidad pedagogica tenga tantos problemas.Ejemplo: los paros por falta de aulas de clase,los inmuebles dañados,las autoridades callados.
    El esfuerzo,de los estudiantes en este caso es inportante, muchos años por luchar por terreno propio, instalaciones.
    En la unión esta la fuerza, si hubieran luchado no estuvieran pasando estos problemas.
    Un nuevo mundo educativo, es hacer el bien, formarse para un futuro mejor, en unión de todos.
    La religión, es uclto para el ser humano, respetando los derechos de cada uno.
    La educación, son convivencias del día a día, para la sociedad que nos rodea.
    De manera, la formación complementa en unidad de dedicación, paciencia, para obtener la riqueza.
    Una buena alimentación ayuda a desarrollar nuestros conocimientos.

    Bernardino telesio (1509)
    La naturaleza se rige por sus propias leyes que descubres en ella el "alma" divida.
    Sobreañadida a la naturaleza en el hambre la libertad.

    Charles Darwín en 1859
    Fílosofo Aleman, gran investigador.
    Su padre medico, lo guio para estudios de medicina,pero no era su ideología.
    Se inicio por la ciencia, viajo varias veces, por Europa, luego viajo a America, Africa, ahi encontro una ostra, donde la estudio, la analizo.Y dijo: se lanzaria al mar esta se multiplicaria para el mundo, en futuro.
    Tuvo una familia de cinco hijos, se le murión el mas querido, pero siguio luchando.
    Murió en edad madura, dejo escrito una gran verdad para el mundo.

    El libro; es el mejor amigo del ser humano, inpulsa para ayudar, prepararse, formarse tanto en presente como en futuro.
    La civilizacón del pasado dejo escrito un buen futuro en su entorno de nuestras vidas.
    La preparación es el camino a la verdad, con exito laborozo.

    Nolida
    Gracias a estos filosofos, la ciencia es un hecho de multiples.Hay personas que no saben aprovechar, hay hacer el bien recibido.
    Para enfrentar a la sociedad, hay que estudiar, prepararse, socializarse en formación.
    El conocimiento de dios se consigue a travez de la luz divina.
    El sentido lo desarrolla el ser humano.
    Nolida Calzadilla
    C.I:12.149.007

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  3. Esta teoría trata de cómo construir un reto que nos permita llegar lejos y poder visualizar mejor una lección pedagógica, esta se enfoca circularmente en el mundo educativo; navegar por el centro de las corrientes sociales que constituyen en un momento y cultura determinada la precepción de la realidad. También se dice que la educación es un proceso de socialización para sostener el orden existente pero en si no lo es ya que es una forma renovadora de la sociedad proponiendo constantemente la creación de un nuevo orden. Y en la postmodernidad que no es mas que la respuesta teórica a los desmanes que vivió el mundo después de la segunda guerra mundial y las demostraciones de destrucción que cada uno de los bandos en pugnas para someter al contrario.
    Rosaura Lozano
    CI: 21124406
    Sección: 30

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  4. En el texto se plantea la teoría del caos en donde la misma se basa en la ideología pedagógica es decir mas que todo como un entorno social dentro y fuera de la sociedad en ciertos ámbitos de la misma esto se da a conocer distintos rangos como por ejemplo: en lo político, social, económico, educativo, entre otros. Es importante esta teoría ya que nos enseña un poco la lección pedagógica. Además así esta se relaciona con la vida cotidiana.
    Marisol Marchán
    CI: 20597325
    Seccion: 30

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  5. El poder, la política, lo económico, lo ciudadano, la religión, la filosofía y la ideología, nos muestra en lograr al ser que creará los espacios del futuro.
    La educación es el poder triunfador de la humanidad, es decir de todos, que nos ofrece a cada momento la creación y formación de una nueva era.

    Lo que se quiere es el futuro se convierta en presente, es decir que actuemos ahora y no esperar a que otros actúen o simplemente achantarnos.
    Si ponemos en práctica todo llegaríamos a obtener la riqueza de la motivación social creativa como ingreso fundamental de los recursos para el desarrollo.

    El estudiante graduado del Instituto Pedagógico debe tener la relación directa con la sociedad, para hacerlo de él un docente inquieto de la opinión pública, para que sea capaz de realizar trabajo restaurador.

    Nuestra educación requiere de los grandes evoluciones que nos puede brindar la filosofía de la educación como argumento de transformación para nosotros y combatir contra injusticias, egoísmo e ignorancia.

    AMARILIS FIGUERA
    C.I 20.140.647
    SECCION 29

    CORREO: ama.barbie.doll@gmail.com

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  6. segun lo leido, estamos estudiando en gran parte la idea filosofica que hoy en dia estamos aplicando en la educacion, basados en las obras de grandes escritores y filosofos. ideas que marcaron la el punto de vista de cada persona que se dedica a estudias estas obras. las pricipales teorias nombradas en este texto: la filosofia positivista, basado en el conocimiento a traves de las experiencias aplicadas por Comte en el siglo XIX y la filosofia postmoderna del siglo XX aplicada por Friedrich Wilhelm, estas ideas filosoficas son las principales bases en las que se fundamenta gran parte de la filosofia educativa actual. teniendo en cuenta que la educacion tiene como consecuencia positiva la estimulacion de la imaginacion y la creatividad, principales factores que conllevan a una sociedad a evolcionas y crecer. nosotros como docentes tenemos la obligacion de darnos a la tarea de fomentar estas ideas, a traves de metodos actuales y didaacticos, como es la tecnologia, impulsar y explotar al maximo la creatividad del estudiantado; y no solo del estudiantado, sino tambien la creatividad e imaginacion que poseemos nosotros mismos, ya que la idea de filosofia de la educacion que queremos aplicar hoy en dia se basa tambien en que no solo el estudiante aprende del docente, tambien el docente aprende de sus estudiantes, de alli una nueva sociedad critica se formara en pro de la obstencion del conocimiento mutuo.

    Derluin Rivas
    20.311.817

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  7. lo que mas me gusto de este texto es cuando habla de calidad de la gente mas de las cosas que es lo que menos se ve ahora.. ahora importa mas lo material que la calidad de las personas.. ya que los valores se han perdido. lo mismo pasa en el ambito educativo..y cada dia esto va estar mas complicado.. ya que la educacion es como una cadena que va transcendiendoo.. por eso que como educadores tenemos que amar esta carrera que sea una verdadera vocacion porque si no vamos a destruir muchos conocimientos y luegos ellos haran lo mismo a otros.. por eso es que debemos marcar la diferencia y ser educadores de calidad y no uno mas del monton..
    Eurilisbeth Rivero C.I. 19719945 seccion 2

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  8. la educación hoy en día está pasando por un proceso muy duro existe hoy en la sociedad una serie de influyente capaces de estropear a ella, es por eso que esta teoría nos habla de la forma que debemos ser el docente al momento de transmitir la educación ser los primeros participe en que la misma pueda mejorar, es por eso que la filosofía de la educación está siempre allí a tu mano para que podamos demostrar lo q llevamos por dentro y lograr nosotros como futuros docentes la dicha de poder decir que de nuestras manos han salidos las mejores personas que conforman nuestra sociedad.

    Mónica Ramos
    C.I.21174723
    Filosofía de la Educación
    Sección 02

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  9. Estupenda coincidencia vestida de trascendencia y trabajo manual, en este caso hermeneutica verbal y algo de tecnología para apoyar la ubicación a la realidad

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  10. La sociedad demanda en silencio otros cambios en la ciencia y la educación, cambios de profundidad. En lo que a la superficie (acciones y objetos) se refiere, por mucho que avance el conocimiento, siempre habrá caos por explicar. Se presenta un método de interpretación global de lo caótico en la formación, la educación y la didáctica, mediante lo que podría llamarse relación evolutiva de la realidad. Se aspira a que, mediante una propuesta de cambio, quede mejor habilitado este campo explicativo para las aspiraciones educativas y de ayuda a la persona en general. Por otra, el interés determinista por predecir no es tan importante, quedando casi solapado por el de ofrecer una ayuda ajustada al educando. La filosofía Ofrece un espacio de reflexión filosófica respecto del ámbito educativo no solo ideal sino concretamente de en su preocupación por el desarrollo de la reflexividad crítica en torno a las modalidades de procesos de educación aprendizaje individuales y/o colectivas e institucionales desde muchos sentidos. Entre ellos algunos; conocer enfoques contemporáneos de la filosofía para la consideración de problemas filosófico-sociales, psicológicos, políticos, educacionales, éticos, pedagógicos, lógicos y de identidad cultural, entre la diversidad de la biodiversidad. Finalmente, la complejidad del trabajo docente comprende formas más amplias de investigación e innovación, más allá del necesitar estar al tanto del último descubrimiento generalizable. Necesitamos un modelo comprensivo para la educación, desde el punto de vista de la formación humana y didáctica, de hecho, armonizar e integrar su persona, y relacionarla con su entorno y circunstancias desde su conciencia, ampliándose y profundizándose hacia la universalidad desde la síntesis y la complejidad. Por ello, quizá fuera clarificador normalizar normas utilizables por todas las ciencias y educativas, útiles para la expansión que tornan a ser uno, en mayor medida comprendido, más sencillamente predecible, comprensible, explicable y útil.

    (PAENA) Ana Guevara
    C.I: 18.080.212

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  11. Para nosotros estudiar en la actualidad nos basamos en los hechos sociales que impactaron en el pasado, puesto que esto nos servirá como guía o rutas para hacernos autoformadores y formadores del futuro.
    La educación es la fuerza renovadora en la sociedad en que vivimos actualmente, por eso debemos dejarles un legado a nuestras generaciones donde se reúnan muchos ámbitos, tanto en lo filosófico, social y teóricos, que se imponen en nuestra sociedad y dejar que ellos mismo tomen nuestras estructuras educativas para su desarrollo. Cabe destacar que lo más importante es construir un destino, lo cual les permita avanzar hacia las necesidades de la sociedad, no es más que el desarrollo de un docente que multiplique la ideología de un sistema educativo donde el principal objetivo sea una enseñanza o aprendizaje de interés autónomo y dejar el apego de las formulas políticas y económicas para poder desenvolver a la sociedad.
    NELXIS JAIME
    C.I.: 20.139.850
    SECC.: 02

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